• El libro más antiguo que se encuentra en la Biblioteca Francisco de Burgoa tiene más de 500 años y es de 1484.
• El incunable más antiguo de la Biblioteca Francisco de Burgoa es In Aristotelis Philosophiae Commentaria (Comentarios a la Filosofía de Aristóteles), de Juan Versor, editado en latín, en Tolouse, Francia en 1484.
• Incunable se refiere a los libros impresos antes de 1501. La palabra proviene del latín in cunabula que significa en la cuna, aludiendo a los inicios de la imprenta.
• Oaxaca fue la tercera ciudad de América en contar con imprenta, después de la Ciudad de México y Puebla respectivamente.
• Doña Francisca Flores fue dueña de la primera imprenta en Oaxaca en el siglo XVIII.
• Algunos libros venían de Europa en barco, llegaban a Veracruz y los colocaban en barriles para ser transportados a lomo de mula hasta Oaxaca.
• La mayoría de los libros pertenecían a las bibliotecas de conventos de Oaxaca: Santo Domingo, San Agustín, El Carmen, San Francisco, La Compañía, La Merced y Santa Catalina.
• Las encuadernaciones se elaboraban con pergamino y con piel curtida de animales.
• Se utilizaban las marcas de fuego para evitar el robo de los libros; cada biblioteca tenía la suya.
• La marca de fuego se hacía con un hierro muy caliente sobre el lomo del libro.
• Algunos libros ilustran grandes batallas, imágenes extrañas de animales y dragones. También hay un manuscrito que hace referencia a una niña que nació en Oaxaca ¡con dos cabezas!
• Al consultar libros con tantos años de antigüedad puedes descubrir la forma de vida y de pensamiento de la gente de esa época, incluso conocer la música que escuchaban.
• Durante el periodo en que la Biblioteca Francisco de Burgoa perteneció al Instituto de Ciencias, hubo grandes personajes que trabajaron en ella, de los que destacan los presidentes Benito Juárez y Porfirio Díaz.
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